La lactancia y el consumo de vitaminas

La lactancia y el consumo de vitaminas

Cuidar de los tuyos implica cuidar primero de ti, ahora que te has convertido en mamá o estás a punto de serlo, seguro hay un sinfín de dudas sobre cómo hacerlo, en mom2be queremos ser tus aliados, no solo con los mejores Suplementos Alimenticios para antes, durante y después de tu embarazo, sino también, compartiendo información sustentada que pueda ser de utilidad en cada una de las etapas de este proceso. Así, en esta publicación te hablamos del consumo de vitaminas para lactancia, cuáles se recomiendan y cuál es su función, entre otros datos. 

Recordemos que la leche materna es el mejor alimento para los recién nacidos y lactantes. Como resultado del embarazo y la pérdida de sangre durante el parto, las reservas nutricionales de una mujer en este periodo de lactancia pueden estar más o menos agotadas, por ello esta etapa plantea necesidades nutricionales especiales, sobre todo debido a la pérdida de nutrientes a través de la leche materna, ya que estos proceden de la dieta de la madre o de sus reservas. Así, para conseguir un buen estado nutricional durante la lactancia, se tiene que aumentar la ingesta de nutrientes. Se debe considerar que la leche materna tiene una composición bastante constante y la dieta de la madre solo afecta algunos nutrientes, en cuanto al contenido de grasa de la leche materna, esta sí varía con la alimentación, el contenido de hidratos de carbono, proteína, calcio y hierro no cambia mucho, incluso si se ingiere poca cantidad de estos en la dieta. Sin embargo, si la alimentación es deficiente en vitaminas hidrosolubles y vitaminas A y D, la leche materna sí tendrá menos de estos nutrientes. Por lo anterior, durante la lactancia se debe evitar una dieta que aporte menos de 1800 calorías al día y considerar vitaminas para lactancia de acuerdo con lo que indique tu profesional de la salud.

Es importante señalar que durante la lactancia las necesidades nutricionales son considerablemente mayores que durante el embarazo, ya que la leche producida en los cuatro primeros meses representa un cúmulo de energía aproximadamente equivalente al gasto energético total de la gestación. Así, el consumo calórico materno recomendado durante la lactancia es de 2300-2500 calorías al día para alimentar un hijo y de 2600-3000 cal para la lactancia de gemelos. 

En cuanto a las vitaminas para lactancia, debes saber que la concentración de algunas de estas en la leche depende de su nivel en la madre, por lo que una deficiencia materna puede condicionar una deficiencia en el lactante, sobre todo ara la tiamina (B1), la riboflavina (B2), la vitamina B6, la B12, la E y la A, y como consecuencia se recomienda un aumento de la ingesta durante la lactancia.

Hablemos de algunas vitaminas para lactancia específicas, el contenido de vitamina A en la leche disminuye a medida que avanza la lactancia, por lo general, la cantidad obtenida con una dieta equilibrada es adecuada, sin embargo, se recomienda que todas las madres tomen una única dosis de Suplementos Alimenticios de 200 000 UI de esta vitamina tan pronto sea posible después del parto. 

La concentración de vitamina E en la leche materna es sensible a la ingesta materna, por lo que se debe revisar la alimentación materna y dar Suplementos Alimenticios si no es adecuada. La concentración de las vitaminas hidrosolubles en la leche depende mucho de su nivel en la madre, por lo que una deficiencia materna puede condicionar una deficiencia en el lactante, por ejemplo, en madres bien nutridas, las concentraciones de vitamina B12 en la leche son adecuadas. Sin embargo, las concentraciones son bajas en mujeres vegetarianas estrictas (veganas), madres desnutridas o con anemia perniciosa, incluso si la madre no muestra signos de deficiencia. En estos casos es importante que la madre reciba un Suplemento Alimenticio de vitamina B12 durante toda la lactancia, ya que la deficiencia en el lactante puede tener efectos neurológicos a corto y largo plazo. 

En cuanto a la vitamina C, en fumadores, las concentraciones plasmáticas y tisulares son más bajas que en personas que no fuman, por lo que se recomienda aumentar los aportes en madres lactantes fumadoras. El nivel recomendado de ácido fólico en la leche materna puede ser alcanzado fácilmente con la dieta o con la suplementación, si es necesaria. 

Respecto a los minerales, habitualmente se recomienda la suplementación con hierro para recuperar las pérdidas durante el parto, aunque hay que tener en cuenta que las mujeres con lactancia materna exclusiva presentan habitualmente amenorrea durante al menos 6 meses y, por lo tanto, durante ese período no tienen pérdidas de hierro con la menstruación. Se podría decir, que la lactancia tiene un efecto protector de la deficiencia materna de hierro. 

Se debe tener en cuenta que entre las vitaminas para la lactancia se recomiendan Suplementos Alimenticios de vitamina B12 y ácido fólico a todas las madres vegetarianas, las madres fumadoras tienen necesidades aumentadas de vitamina C, se aconseja que las madres lactantes reciban un suplemento diario de 200 μg de yodo en forma de yoduro potásico (sal yodatada) durante toda la lactancia. 

Así, la recomendación de aumentar el consumo de determinados nutrientes o la utilización de Suplementos Alimenticios para las mujeres lactantes permite satisfacer las necesidades de la producción de leche y proteger al lactante contra deficiencias en nutrientes. Existen en el mercado diferentes multivitamínicos especializados para el periodo de lactancia, conoce mom2be, tu aliado para antes, durante y después del embarazo. 

 

 

Referencias: 

Lurbe, E., Alsina, L., Fernández, L. R., & Sánchez, G. S. (2015). Editors’ corner: Anales de Pediatria Annual report. Anales de Pediatría (English Edition), 82(6), 375-377. Recuperado de https://doi.org/10.1016/j.anpede.2015.04.010 y https://www.enfermeriaaps.com/portal/wp-content/uploads/2016/06/La-importancia-de-la-nutrici%C3%B3n-materna-durante-la.pdf